domingo, 23 de julio de 2017
lunes, 25 de enero de 2016
[···] maybe we're mad and proud of it.
Queridx nadie,
Me veo en necesidad de escribirte, algo me pide a gritos que te escuches.
Necesito que recuerdes tu ley de supervivencia, que guardes las armas, que haya tregua por un tiempo.
Nada importa cuando se pierde la fe que ilumina, pero, como se tire más de tu cuerda, acabarás rotx una vez más y, desde el centro de acción-reacción, no nos vemos preparados para salir a flote a tiempo.
Tras años de guerra y post guerra juntos, debemos informar ahora, que aún estamos a tiempo, de que rozamos caída y fractura, y, hoy por hoy, no seremos nosotros quienes arreglen de un segundo a otro todo. No se trata de desgana, sino de un miedo irreversible al saber que no podremos afrontarlo, ni lidiar con ello.
Nuestra más sentida disculpa,
seguiremos informando.
miércoles, 1 de julio de 2015
Wasted.
Paso más tiempo alto que en tierra y los días pasan como hojas al viento pre-torrencial, y dadas las circunstancias ni siquiera hay momento de cohibirse.
Cada vez me es todo más extraño y lejano, y Staw-B aparece de a ratos ligeros. Finalmente creo que dejará de enviar amapolas diarias para exclusivamente presentarse en casa en días raros.
Me resulta increíble como el miedo a perderte y el amor que recibo por mi no-humano han conseguido eso que yo en años no.
Me da envidia vuestro poder respecto a mi, desearía con fuerza también tenerlo.
Espero de corazón que nada ocurra, pero si así fuera, os agradezco a los pocos que me habéis podido conocer por mi tosco y a veces sombrío adentro y no únicamente por el plástico externo con adornado casi excesivo.
A quienes me leen a veces y se acuerdan de que mi cabeza gira casi más que el universo en curso.
No me quiero,
os aprecio.
Double-dealing.
Creo que eso era lo que peor me adueñó y a la vez más daño hizo, la indiferencia que daba lugar.
Nos dábamos lugar.
A todo dábamos lugar. Eso hacía la amistad parcial y sutilmente cercana a perfecta, incluso estándome donde yo y estándose donde él. Y lo abandonó por un ego un tanto más lejano a aquello de sutil.
Rastrero, cruel, inoportuno, indeseado, lamentable, degradante, triste y abrumador lo provocado por su parte.
Vengativo, enfadado, rudo, maleducado, obsceno, deprimente, desgarrador y rozando lo vulgar por la mía.
Se acabó ese enriedo de la manera más tajante y dada a expirar esto posible, y aunque creo que me alegro por mi externo protegido, aún en el fondo me duele por el intra hecho añicos que queda en mí.
lunes, 4 de mayo de 2015
None.
domingo, 22 de febrero de 2015
Sanity.
lunes, 19 de enero de 2015
Plunge.
martes, 16 de diciembre de 2014
When Ana&Mia come back.
me visita un cuervo
en el callejón.
Solía intentar llegarme a los ojos y al corazón
y de ellos alimentarse,
pero,
le he conformado, al fin,
con mi inmenso pesar.
Me aterrorizaba al comenzar,
pero, por desgracia,
me he acostumbrado.
Al cortar de sus alas,
al golpe de su ataque,
me he acostumbrado.
Y no quiero que mi cuervo se vaya...
y no quiero ver a mi cuervo...
Tears dry on their own.
que iluminan en mis mejillas.
Que iluminan la oscuridad
del momento y el sentir.
Única luz en esta situación
de agonía y pena.
Escasa luz desgarrante,
guía de mi última esperanza
y gotas de la fe
que voy perdiendo
en mi, en ti, en la vida.
Here it comes.
No sé qué golpe esperar, ni de dónde o cuándo va a venir.
Mi cabeza da vueltas continuamente y no puedo pensar más que no estés.
Anoche encontré el borrador de aquella carta que te di hace meses, todo sigue igual desde entonces y me sorprendo de quererte tanto y más.
Esta noche daría todo por tenerte aferrado a mi cintura y por dormir en tu pecho; por tenerte cerca y sentir tu calor, tu respirar.
Te deseo al menos a ti buenas noches. Buenas; porque espero que tengas todo lo mejor mientras yo espero que el destino me devuelva lo que es mío.
Mientras espero que te me devuelvas para quererte sin sangrar.
jueves, 4 de septiembre de 2014
Circumvent
cicatrices, golpes, tus manos,
que perduran en la historia
y duelen a más no sangrar.
Retuérceseme la conciencia,
porque sin saber devuelves golpe...
Pido a mi vida paciencia,
porque no tengo fe en mi.
Nunca aprendí a callarme,
quizás el problema partiera de esa base,
quererte más que amarme.
Jamás aprendí a no perdonarte.
Más noches de insomnio que vida,
callabas las lágrimas al otro lado,
temía acertar con mi ida
y me quedo por miedo a hacer lo correcto.
Tenías tantas ganas de no equivocarte
y te admiré tanto por ello
que acabé huyendo
para provocarte...
Nunca entendí las noches sin Luna,
o las flores secas en libros
de cuna
que leen esos padres que no abandonan.
Tengo la sensación de no haber nacido,
nunca haber pisado la Tierra.
Y es que no coincido.
Algún día diré sin reproche
a ese fantoche que cruza miradas
pendiendo de hilos...
que el último sueño que tengo en la vida
es poder pasar invierno
sin recaída.
Y aquí vienen los melancólicos amantes,
que por lluvia y alcohol acaban ambos igual de
viciosos, enfermos y degradantes
paseando su cuerpo por plazoletas.
Curiosas vistas las de borracho,
tumbones y besos que no recuerdo,
confesiones de noche
que ignoré al cero.
'¿Quién diría?'
me dices ahora, con la misma botella
que te excusó al caer en mi cama,
con ese mareo,
al cual tú medías.
Y espérame ahí,
bajo las letras de plata de la primer noche,
con esa humedad post lluvia
que deshacía oblicuos donde más esconde.
'¿Cómo lo diría?'
que tardé en aceptar cada tanda
al menos dos días
y media resaca.
El café de terraza me dijo
que al fin lo había hecho y no fue tan malo,
pero la tortura de horas pasando
sin hacer referencias...
Esa me decía,
que era cobarde como yo sola,
que no era capaz de asumir la vida,
que yo te quería pero realmente no importa.
Que la noche era una y ya está,
'olvídalo ya, porque la vida no es corta'
Entonces pasó.
Como quién no quiere la cosa,
ahí estaba yo.
En tu regazo yacía temblando,
tus brazos rodeándome
y mi piel versos dejaba ver.
¡Quién iba a creer!
que por una vez hice algo en regla,
que no fue el destino, sino mi desorden
mi mente marchita que cansada otorga.
Y ésto que está bien
va por ese,
que cada noche
abraza fuerte
como quien no quiere
ni un segundo perder.
Que hace lo que nadie es capaz,
que me desborda de vida y no quiere aceptar
que el invierno es bonito gracias a él.
¡Quién quiera que aprenda a entender!
nunca me adaptaré a ser en cuadrícula,
alboroto de temas en el mismo tramo.
Aunque siempre acabo igual,
ya ni siquiera rimo o sigo métrica, el caso es acabar.
Acabar diciendo que quiero y voy a querer.
Al fin y al cabo,
eso es lo que
me arrancas del pecho
a querer hacer.
jueves, 10 de julio de 2014
Tousled.
cada mañana
a dedicarme
la primera bocanada
de aire al amanecer
y te sigo esperando,
11 años después,
cada mañana,
al alba.
Befall.
¿Qué está pasando?
La vida, el tiempo, la fuerza, la paciencia... el sonar eterno del segundero de aquel reloj de sala de espera. Todo pasa. Pasa rápido sin que llegue a disfrutarlo. La vida es eso, lo que pasa para que te quejes de no haberlo visto, como esas sombras que acompañan a ruidos raros cuando estoy sola en casa. O el miedo.
'Pasar'. Como cuando no quiero escuchar más porque el error que defiendo y conmemoro mientras me reprochas que el fallo es y será mío es eso, justamente mío.
¿Qué es aquello que dejo pasar?
No vas a verlo nunca, no voy a verlo nunca.
¿No resulta dura la idea de que todo lo que te pierdes de conocer, en esa milésima de segundo mientras miras tu puño en cólera, no vas a saberlo jamás?
Nos aterra la idea de ser ignorantes y sin embargo ignoramos todo menos lo que tenemos a distancia media; ni siquiera somos capaces de ver a quien tenemos más cerca y me duele saber que desconocemos todo. A todos.
Lo único que siempre había querido era saber. Creí que me bastaría recordándolo todo... entonces ocurrió, quise olvidar quien era, quien fui, quien me creían ser y dónde estoy.
No sé quién soy.
No recuerdo qué me gusta, qué hice, a quién quiero y qué quiero. Ni qué ser, ni cómo ser.
Soy quién cada uno me necesita por ser. Soy el resultado de plegarias que desconozco, composición de necesidades.
Llevo años intentando ser la respuesta de otros, con la fe de algún día encontrar quién sea la mía. O serla propiamente yo.
La respuesta.
¿Qué pasa con la respuesta?
Pasar. No recuerdo respuesta a qué busco.
La conclusión pasa. Éso es. No pasa.
No hay conclusión, ni moraleja, ni nada aprendido.
Sé tanto que realmente no sé nada. ¿Para qué aprender si no voy a aprenderme?
¿Para qué aprenderme si no voy a aprender?
No sé qué querer. Sé qué queréis que quiera, no sé qué quiero.
¿Qué quiero? ¿Por qué nadie me ha aprendido a mí?
¿Qué he hecho?
Seriamente lo siento, me carcome el hecho de no saber cómo he llegado a esto, cómo empecé, cómo voy a acabar.
¿Qué me habéis hecho?¿Qué me he dejado hacer?
lunes, 16 de junio de 2014
痛み
domingo, 8 de junio de 2014
S. & A.
Juraría haberlo superado, propiamente hablando, de ello fue motivo la limpieza de entradas antiguas y cambio repentino de esto...
Ellas pueden sobre mi, nosotras podemos sobre ella. Mi vida se ha resumido en eso, problemas de reconocimiento de mi yo y mis yoes.
Lo expliqué hace algún tiempo y me ridiculiza el hecho de repetirme -dejando de lado que la evidencia ya no existe, sigo prefiriendo escribirme a mi y no a quien me lee en un futuro próximo a mi actual realidad. Es por miedo, como cada vez que acudo a ellas.-
El día que tenga control absoluto de las tres quizá pueda sentirme medianamente persona, mientras tanto, perdón a cada uno de los que hiero con pintas de egoísmo y egocentrismo.
miércoles, 4 de junio de 2014
Scars.
un mar de hirientes recuerdos rompiendo su corazón...
Todo la hundió,
todos los deseos se habían ido.
Él guardó su sangre en una botella de cristal,
él arregló su rota mente,
él la besó en días enteros de lágrimas secretas,
él la hizo -y continúa haciendo- sentir viva.
Ella se detuvo, fingiendo estar feliz;
ella se siente sinceramente bien ahora,
sólo por él...
sólo porque ella estaba absolutamente sumergida en su amor.
Ellos respiran el mismo aire,
sus almas brillan y duelen al mismo ritmo,
ellos sólo dejaron de estar solos.
Sus cicatrices son ahora la misma vieja tragedia.
Ellos son ahora los mismos amantes desesperanzados que vieron en aquella extraña película la primera vez.
