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domingo, 23 de julio de 2017

becoming the light

Tras 3 vértices del desorden y una caída de lo más bestial, entendió que la oscuridad no dejaría de estar nunca allí a donde fuese. Le llevó un par de crisis y roturas en click terminar de situarse en el pedestal, pero al cabo de poco consiguió sentir como la luz salía de sí.
Se dio cuenta de que la guía que debía seguir era el vivo reflejo de su persona, que el as lo pone uno y no es externo.
Quizás fue tarde, o demasiado pronto, pero llegado ese punto la conexión fue total.
Y entonces cayó.


Algunos bucles no son tan malos, quiere creer.
Al menos ahora sabe que mientras su corazón palpite jamás estará perdido.



*

martes, 28 de marzo de 2017

🌑sātÿrėss pøssėsiøn

Shot goes off
and control's gone by far,
the satyress concordia
possesses my whole self
at one huge but agile bite.


Each day I cry my angels
by their fall,
but I can't avoid thinking 
how wise my demons
made me become.


I see now 
crystal clear, in fact
that outside is
nothing but
what I wanted
all this time.

🌕 f u l l m ø ø n .

I'm so gone deep inside my mind I can't even describe any difference between darkness nor concordia, I hope I help this cloud to get off my sky soon cause it all starts feeling way too empty when shouldn't.

I'll make myself remind every lucid possible time I've everything I need right inside my chest; that who's loved isn't ever alone and that there's a couple of souls outside waiting to be my shield and sword; that I'm somebody's armour and it makes me be.


Never regret a fool or winning time, wisdom is hiding behind the wall and the doors are opened while your 11th goes. 


Summarising, it has always been about love and being loved; there's no need of crawling left.


It's all about vibing and making vibe.


Enjoy yourself.

lunes, 25 de enero de 2016

[···] maybe we're mad and proud of it.

Queridx nadie,

Me veo en necesidad de escribirte, algo me pide a gritos que te escuches.
Necesito que recuerdes tu ley de supervivencia, que guardes las armas, que haya tregua por un tiempo.

Nada importa cuando se pierde la fe que ilumina, pero, como se tire más de tu cuerda, acabarás rotx una vez más y, desde el centro de acción-reacción, no nos vemos preparados para salir a flote a tiempo.

Tras años de guerra y post guerra juntos, debemos informar ahora, que aún estamos a tiempo, de que rozamos caída y fractura, y, hoy por hoy, no seremos nosotros quienes arreglen de un segundo a otro todo. No se trata de desgana, sino de un miedo irreversible al saber que no podremos afrontarlo, ni lidiar con ello.

Nuestra más sentida disculpa,
seguiremos informando.

viernes, 21 de agosto de 2015

Finally lost.

En tu umbría ves como te consumes y, a pesar de ello, sigue siendo demasiado para lo poco que postulas. Y ni así consigues plantear detenerte.
El tribunal te sentencia como libre, por mucho que intentes a más no persistir condenarte a un fin sombrío, individualizado y confinado.
Ambiguamente te destierras a una libertad autodenegada y no pretendes mucho más que dejarte llevar y estomagar con el yerro del que solo tu imberbe persona padece por los restos.
Yerro que impones tú a tu persona, dado que tu conciencia yace hace ya lustros a ocho pies bajo tierra.
Llegado el colofón serás solo tú quien se martirice sabiendo e imponiéndose recordar aquel lóbrego que dejaste tras una crónica no correspondida.

lunes, 4 de mayo de 2015

None.

Siento que me ahogo en un mar de ácido y restos aun reconocibles tras cada una de las fases y me niego a asumir que estoy dentro de un envoltorio plástico de un particular color festivo.
Que mi vida es un celofán de color inestable no es noticia, pero la insatisfacción actual, sí.

¿Que se hicieron las ganas?¿Los nervios?
Ni la vergüenza queda libre.
No soy nada. No soy nada en éste temporal.

Mi nudo en la garganta ya no es por timidez o miedo al rechazo, mi nudo en la garganta es por miedo a escucharme ser sincera conmigo misma...



 y quizá por eso lloro siempre y no sé nunca porqué.



También, quizás, simplemente sea el saber que cada segundo resta el tiempo que te voy a tener sonriendo en mi pecho,


                                           o, a lo mejor, simplemente, tengo miedo a amar.



¿Quién sabe? Qué se podrá esperar de una ignorante de la vida, una flor sin pétalos, una rosa sin espinas...

lunes, 19 de enero de 2015

Plunge.

Me prometí nunca escribir mientras estuviera feliz, pero me rompes los esquemas de nuevo.

No puedo evitar querer plasmar que me muero de ganas de volver a verte incluso antes de haber cerrado la puerta al decirnos «Adiós, hasta mañana.», que puedes conmigo, que me puedes. Que se me sale el corazón del pecho cada vez que te veo, que tus abrazos son mi mar, y que mimarte es mi deseo más intenso... 

Que eres mi miedo, horror, fobia.
-A perderte, alejarte, me olvides-.
Y que asusta océanos pensarte así, escribirte, a estas alturas, de este modo. 

¿Quién lo diría? el «Cada día un poco más» después de 365 sigue.


Sigues. Seguimos.

-Y quiero que sigas y sigamos.-


Y sí, ojalá nunca te vayas. Ojalá nunca me arrebates esta sensación de utopía cuando estamos juntos. Cuando somos nosotros y no tú y yo.


Gracias destino por reacomodarme la existencia, por no despegarme de el poco sentido que hoy, ahora, me sumerge en una fosa de desesperación agónica de amor.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Frenzy.

Me sitúo en una confusión abismal. Tengo ganas de verte y comerte de a poco, sentir el calor de tu cuerpo ciñéndose al mío.
Abro el paquete de tabaco, vicio nuevo que fundo, y me dirijo a tu suelo.

Me estoy sentando en la calle perpendicular a tu casa, donde resguardo mi helado y débil ser de la lluvia, bajo un techo de chapa que me devuelve a la vida repitiendo el impacto de la lluvia torrencial.

Te veo en tu ventana. Veo como admiras la belleza del cielo en caos y comienzas ese viaje ancestral que solíamos hacer juntos; mientras, una lágrima rueda por tu faz y miras el móvil con indignación y pena.
Deduzco que marcas un número, aunque acto seguido golpees en cólera el marco metálico lechoso que te da escape al exterior. Miras en todas las direcciones como buscando algo que pudiera salvarte, pero ignoras mi estadía bajo aquello.

Sigo observando, mientras la noche deja a su frío más cruel calarse en mis huesos.

Respiro profundo, una vez que mi nave se pone en marcha corro hacia tu puerta con la falsa fe de que quisieras, de pronto, abrir por alguna razón. Cohíbo el intento fallido de llamar al timbre. 
El destino me ayudó dándome el estilo de viaje lo suficientemente turbio como para fallar al intentar desconsideradamente llamar.
Para entonces descubro que rondan las 04:48 hs y que en sólo 2 horas y 12 minutos el sol empezará a romper mi hechizo.

Mientras mis lágrimas brotan y le hacen el amor a la lluvia, cubriendo de la negra suciedad con la que mis ojos se esconden todo el rostro, me dejo caer desesperanzada de rodillas al suelo; me lamento de la más intensa de las maneras de haberte dejado ir.

Me llevo las manos a la cabeza, tirándome del pelo. Pelo que empieza a desteñirse por el agua, fusionándose ambos y dejando un líquido azulado fluir por mí hasta el suelo.

Una piedra astillada me ha destrozado la rodilla izquierda, y el caer con mi amor cristalino me ha descosido la palma de la mano derecha. Me noto viva por un momento.

Sigo en tu puerta, ahora sentada de espaldas a la pared. Estoy empapada, y sangro bastante, a ser sincera.

Me ayudo de mis pocos escrúpulos y mente de adolescente en libertinaje para levantarme. El frío me puede y ya apenas siento mis piernas.

Decido que es mejor cargar con este mundo a hombros y no vivir en él en sí. 
De repente me planteo el partir en rumbo a mi casa.

Llegaba a nuestro desdichado puente cuando la pantalla de mi teléfono se iluminó, con una de tus mejores fotos, dando la opción a colgar o responder.

Te escucho abrumado, cuando me preguntas por qué oyes la lluvia, que dónde estoy, si estoy bien.


Me niego a mi misma a decirte que llevo toda la noche esperando, entonces me dices que te mueres por darme abrigo y rompo en llanto.
Dejo a la estática y al ruido del ambiente trabajar, cuando me explicas que llevas toda la noche sin ser capaz de pensar en nada que no sea nuestro vicio.

Nuestro veneno, problema, adicción.

Me explicas que eres incapaz de vivir sin esto, que somos el imán con los polos más opuestos jamás creado.





Esta noche me explicas, entre sábanas y el más humano de los calores, que no soy la única incapaz de olvidar esas manos que me dan la vida a cada impacto.

martes, 16 de diciembre de 2014

When Ana&Mia come back.

Cada noche
me visita un cuervo
en el callejón.

Solía intentar llegarme a los ojos y al corazón
y de ellos alimentarse,
pero,
le he conformado, al fin,
con mi inmenso pesar.

Me aterrorizaba al comenzar,
pero, por desgracia,
me he acostumbrado.

Al cortar de sus alas, 
al golpe de su ataque,
me he acostumbrado.

Y no quiero que mi cuervo se vaya...
y no quiero ver a mi cuervo...

Tears dry on their own.

Pequeños cristales
que iluminan en mis mejillas.
Que iluminan la oscuridad
del momento y el sentir.
Única luz en esta situación
de agonía y pena.
Escasa luz desgarrante,
guía de mi última esperanza
y gotas de la fe 
que voy perdiendo
en mi, en ti, en la vida.

jueves, 10 de julio de 2014

Tousled.

Una vez me prometiste volver 
cada mañana 
a dedicarme 
la primera bocanada 
de aire al amanecer 
y te sigo esperando, 
11 años después, 
cada mañana,
al alba.

viernes, 6 de junio de 2014

Libertad de deducción.

La suavidad de su presencia llenaba tanto tu vida que acabó por desarmarme.

Todo ocurría tan rápido... era la propia adrenalina quien nos manipulaba a carcajadas.
Y ahí estábamos, una vez más. Ritual antiguo de purificación de deidades (¿quién lo diría?).

Las gotas drenaban por nuestra pálida tez en las extremidades, el rojo tiñó entonces tu mente en ardor.
No pude contenerme; mis brazos apretándote con fuerza cuerpo a cuerpo bastaron para hacerte entender que, a pesar de todo, el miedo y el rencor era algo que había dejado de importarnos.

El sabor intenso que capaz fui de deleitar me llevó fuera de mí, a continuación te detuviste y sin intención de pedir permiso te tornaste enfermizo. Amabas aquello, pero no podías pretender esperar a tu turno -misterioso modo de descubrir tu terriblemente oculto egoísmo-.

Giraste mi torso duramente, te diste lugar de deleite también. Deseabas aquello hacía semanas, juraste.

Tu expresión facial habló por ti, mis impulsos te daban la vida.

Una mañana de febrero decidió un cambio de roles, una mañana de febrero decidió que perdernos en nosotros sería el mejor modo de encontrar un escape a la vida.

miércoles, 4 de junio de 2014

Scars.

Podías ver el dolor en sus ojos,
un mar de hirientes recuerdos rompiendo su corazón...

Todo la hundió,

todos los deseos se habían ido.

Él guardó su sangre en una botella de cristal,

él arregló su rota mente,
él la besó en días enteros de lágrimas secretas,
él la hizo -y continúa haciendo- sentir viva.

Ella se detuvo, fingiendo estar feliz;

ella se siente sinceramente bien ahora,
sólo por él...
sólo porque ella estaba absolutamente sumergida en su amor.

Ellos respiran el mismo aire,

sus almas brillan y duelen al mismo ritmo,
ellos sólo dejaron de estar solos.

Sus cicatrices son ahora la misma vieja tragedia.


Ellos son ahora los mismos amantes desesperanzados que vieron en aquella extraña película la primera vez.





Desde aquel día no volvió a ocurrir, desde aquella última vez no he sido capaz de llegar al nirvana de tal manera...
No logro entender aún qué ocurrió, ni cómo, simplemente fue hermosamente aterrador, tan ambiguo que me paraliza el pensamiento en este preciso instante de cara al papel.
Todo parecía tener sentido, motivo, fin. 

La vida era algo digno de aprender... justo entonces me arrastraste a volver en mí.

Confesiones.

Algunas noches los fantasmas me pueden y vuelven a mi de manera irreversible; otras me armo de valor que no tengo, les engullo de lleno y acabo con ellos.
Conmigo.
Acabo con todo dejando motivos nuevos de tormento a futuro.

Nos alimentamos el uno del otro.
Dependo de tu dolor externo, dependes de mi mente yéndose de sí.

Gracias por acabar conmigo.
Mi fiel compañera, 
de sangre y alma pactamos,
¿miéntoles?
Siempre fallarnos, 
única promesa que incapaces 
hallámosnos de romper...
«El juego es tan fácil como dar a desconocer un dato a un par de simples.»